Confesó otro ex policía y va preso por el violento asalto a un matrimonio de comerciantes cipoleño

Es Enzo Ramón García, quien había alcanzado el grado de Oficial Inspector y pasará varios años tras las rejas. Es el segundo poliladron sentenciado por el hecho.

Enzo García, uno de los ex policías condenados por el brutal asalto a un matrimonio mayor de Cipolletti. 

Enzo Ramón García, el ex policía de la fuerza rionegrina que había alcanzado el grado de Oficial Inspector y prestaba servicios en una comisaría de General Roca, fue condenado este miércoles a 7 años y 2 meses de prisión tras confesar en un juicio abreviado que participó en el violento asalto cometido contra un matrimonio mayor de Cipolletti, conocidos por desempeñarse durante muchos años en el rubro comercial.

La pena que recibió García, quien fue el primero en ser atrapado por el hecho y no quería que su identidad y rostro se difundiera públicamente, se suma a la que recibió en agosto último Matías Ezequiel Llamonao, también Oficial Inspector de la misma institución, quien deberá cumplir 9 años y 4 meses tras las rejas.

La investigación permitió determinar que el brutal golpe fue ejecutado por una banda mixta, integrada por miembros de la policía provincial y delincuentes comunes, entre ellos Luciano Exequiel Juan, oriundo de Neuquén, quien fue imputado por el caso y por estafas.

Golpe brutal con un botín millonario

García llegó a juicio en prisión preventiva imputado como coautor del delito de “robo agravado por el uso de arma impropia, por ser cometido en poblado y en banda y por ser integrante de la fuerza policial de la provincia de Río Negro”, todo en concurso ideal.

La fiscal Eugenia Vallejos recordó que el hecho ocurrió el 20 de marzo de 2025 en un domicilio sobre calle Brentana casi Alem, donde se encontraban sus propietarios, Juan Carlos Gorini, de 79 años, conocido en Cipolletti como El Cheva, y su esposa María Lapadaz, de 80, dueña de la tradicional tienda “Rosmary”.

El acusado, junto a otros tres hombres (entre ellos Llamonao), se organizó previamente para arribar al lugar a bordo de dos vehículos y llevar a cabo el asalto, precisó la imputación.

García fue imputado con un año de prisión preventiva en la audiencia realizada este martes en los tribunales cipoleños.

Dos de los imputados (Llamonao y otro sujeto) irrumpieron a la vivienda luego de que fracasara un intento de estafa donde simularon un trámite de ANSES, aprovechando que uno de ellos vestía uniforme de la Policía de Río Negro. Una vez adentro, amenazaron a los propietarios con un arma de fuego, los golpearon y los maniataron para exigirles dinero.

Mientras dos de ellos perpetraron el robo, los otros dos miembros del grupo —entre ellos Enzo García— permanecieron en el exterior realizando tareas de vigilancia y logística para garantizar la huida. Durante el ataque, los acusados sustrajeron una suma de dinero en moneda local (cerca de 3 millones de pesos) y otra en dólares (unos 20 mil) y joyas. Posteriormente, los delincuentes se fugaron hacia la provincia de Neuquén con el botín. A raíz de la violencia física ejercida, Gorini sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) y lesiones graves que afectaron su salud de forma permanente.

Las pruebas reunidas en la investigación

La acusación formalizada en abril de 2025 sustentó la imputación en registros de cámaras de seguridad públicas y privadas, declaraciones de testigos, el resultado de allanamientos, análisis telefónicos y pericias médicas. La fiscal destacó la labor fundamental de los integrantes del Cuerpo de Investigación Judicial de la Policía de Río Negro quiénes a través del análisis de las cámaras de seguridad, las extracciones de los teléfonos celulares y el rastreo de dispositivos, permitieron ubicar al imputado en el lugar del hecho y constatar su vinculación con los demás implicados.

El abogado que ofició de querellante en representación de las víctimas adhirió a la plataforma fáctica de la fiscalía y a la calificación penal propuesta.

Por su lado, la abogada particular que asistió técnicamente al imputado no objetó la acusación ni la calificación legal, mientras que su defendido admitió su responsabilidad en el hecho y prestó conformidad al proceso.

El tribunal colegiado, conformado por los jueces Guillermo Merlo, Marcelo Gómez y María Florencia Caruso, condenó al hombre a la pena acordada por las partes, condena que adquirió firmeza de forma inmediata dada la renuncia a los plazos procesales, sumadas las accesorias legales y las costas del proceso.

Tolerancia cero en la Policía

El gobernador Alberto Weretilneck expresó su repudio cuando se conoció que en asalto al matrimonio cipoleño había participado el policía Enzo García. En una publicación realizada por la red social X, cuestionó severamente al entonces uniformado ylo identificó con nombre y apellido, acompañado con una foto del oficial.

Se destacó en este sentido que "Se puso toda la información necesaria a disposición de la Justicia". Pero además el Mandatario repudió el hecho: “No voy a tolerar desviaciones en la conducta de quienes tienen el deber de cuidar a la sociedad”, subrayó.

“Quien lleva el uniforme de la Policía de Río Negro tiene que honrar la historia y el prestigio de la institución. Y quien no cumpla con ese mandato, va a tener un problema”, advirtió el Gobernador, a través de sus redes sociales.

Con marcado énfasis sostuvo: “Lo digo con total firmeza: no voy a tolerar desviaciones en la conducta de quienes tienen el deber de cuidar a la sociedad. No es negociable. En este Gobierno, el que se corre de la ley, se queda afuera”.

La confesión de Llamonao

En agosto último Matías Ezequiel Llamonao, de 31 años y también integrante de una comisaría roquense, cerró la causa con un juicio abreviado y aceptando la pena de 9 años y 4 meses de prisión que ya está cumpliendo. Lo sorprendente es que además de confesar su culpa brindó detalles del golpe.

Su testimonio -o una parte de él- aparece en el fallo condenatorio en el que, según se destaca, se extendió durante más de una hora y fue cargado de detalles que revelaron como fue la planificación del asalto. El relato fue minucioso y en partes reiterativo, pero con una gran riqueza de expresiones y gestos que no pudieron ser descriptos en su totalidad en la sentencia.

De hecho, se aclara que solo se incorporaron unas “breves líneas medulares” y que en el video registrado en la audiencia se encuentra la declaración completa, por lo que se sugiere a las partes observarlo.

Pero, de todos modos, lo asentado en el documento judicial es estremecedor, y en él Llamonao cuenta desde el minuto cero la planificación del asalto y la forma en la que lo ejecutaron, porque él fue uno de los protagonistas. Además, brindó los nombres de los miembros de la pandilla y el rol que cumplió cada uno.

Contó que la idea de cometer hechos delictivos surgió con las “primeras noticias” que recibió de su compañero Enzo Ramón García. Dijo que García le habló de “trabajitos” que realizaban e hizo referencia acerca de sus “necesidades”. Llamonao fue “meticuloso” al señalar “el día preciso del hecho y de los actos preparativos”. Además, aportó “identidades y actividades de cada uno de lo que tomaron parte”.

En su declaración, LLamonao fue “puntual en lo ocurrido dentro del domicilio”. El fallo judicial destaca que “con claridad describió todo lo ocurrido a posteriori, hasta que finalmente llegó a Roca con la porción del botín que le había tocado”. También manifestó acerca de sus “temores” y sobre la reunión realizada al día siguiente “en la casa de García”.