Así de fácil fue el denominado
cuento del tío de esta semana que, en el fondo, oculta un entramado delictivo que preocupa cada vez más a la Policía. Ocurre que durante el presente mes se sucedieron este tipo de hechos en Allen, Cipolletti, Fernández Oro y también varias ciudades de la vecina provincia. En este marco, las fuentes remarcaron que muy posiblemente hoy haya una serie de contactos entre jefes policiales para hacerles frente a las presuntas bandas. Se especula con que algunos de los grupos delictivos son liderados por gitanos.
En cuanto a la investigación que se inició ayer, las fuerzas de seguridad rionegrinas iban a tratar de avanzar con la elaboración del identikit del delincuente que se hizo pasar por contador. A partir de ahí, aseguraron las fuentes, se establecerá si se trata de alguno de los sospechosos que actuó en otros cuentos del tío.
Desde la Policía insistieron en que no hay cambio de billetes ni tampoco se presentan contadores de bancos en las casas particulares. Y el mensaje tiene como principales destinatarias a las abuelas y abuelos que, en general, son las víctimas elegidas por los estafadores. Durante el 2015, se reiteraron periódicamente este tipo de ilícitos.