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Desde el hospital Pedro Moguillansky se informó que el estado de salud del menor "es bueno". Afortunadamente, el proyectil no comprometió sus órganos vitales. No obstante, continúa internado en el sector Pediatría porque los médicos tienen que intervenirlo quirúrgicamente para la extracción de la bala que tiene alojada en su cuerpo.
"Tuvo un orificio de entrada por la zona del epigastrio, lo frenó el apéndice xifoides (el esternón), tuvo fractura ahí, pero no comprometió ningún órgano vital. El proyectil quedó alojado en el tejido celular subcutáneo. Así que quedó internado en el sector Pediatría para la extracción del proyectil", precisó la directora del hospital, Claudia Muñoz.
El acusado, Francisco Britos, a quien la Justicia le formuló cargos esta mañana por el delito de homicidio calificado por el uso de un arma de fuego, aún no responde por la agresión que sufrió el niño. Se sigue investigando. "Todavía no se le imputan las lesiones -que le causó al menor- porque hay que certificar su carácter, si son leves o graves", indicaron fuentes judiciales del Ministerio Público Fiscal.
De acuerdo a la hipótesis fiscal, el niño fue alcanzado por uno de los proyectiles que disparó Britos para asesinar a Fernández, el sábado pasado, alrededor de las 18.15, cerca de la calle Venezuela al 1200. Habría recibido una "bala pérdida", mientras el menor se encontraba en la calle.