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Junto a un menor se habían medido al garage de la vivienda e intentaron robar pertenencias de un vehículo. Una vecina los vio y alertó a la policía. El mayor ya había estado preso.
La madrugada del 5 de junio último, minutos antes de las 3, una mujer se asomó a la ventana de su casa y advirtió que desconocidos habían ingresado a una propiedad vecina, donde vive una abuela de 80 años de edad. De inmediato se comunicó con el 911 y denunció lo que estaba sucediendo, lo que permitió que a los pocos minutos se presentara una patrulla de efectivos de la Comisaría 4ta de Cipolletti, quienes detuvieron a un hombre y a un menor de 16 años, quienes habían ingresado al inmueble con intenciones de robar.
De acuerdo a lo que se logró reconstruir con posterioridad, ambos ladrones habían entrado a la vivienda ubicada en la calle Los Arrayanes al 1000, barrio El Manzanar, "sin ejercer fuera sobre el portón" de acceso, y luego se metieron al garage donde había un vehículo sin llave, de cuyo interior quisieron apoderarse de pertenencias.
El adolescente, por su edad y siguiendo los lineamientos de las normativas vigentes y tal como se procede en estos casos, fue puesto a disposición de la SENAF -Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia-.
Mientras que el mayor, identificado como Lautaro Raúl Muñoz, fue detenido e imputado por el delito de "hurto agravado por la participación de un menor de edad en grado de tentativa, violación de domicilio todo en concurso real".
La investigación avanzó y a principios del mes pasado se realizó una audiencia dirigida por la jueza Alejandra Berenguer, en la que el fiscal Adjunto Juan Pablo Escalada y el abogado particular del acusado, Milton Díaz, comunicaron que habían consensuado cerrar la causa en un juicio abreviado.
El acuerdo establecía imponerle a Muñoz una condena de 9 meses de prisión de cumplimiento obligatorio y declararlo reincidente, dado que contaba con antecedentes delictivos por una sentencia a un año y ocho meses de cárcel dictada el 31 de julio de 2023, por lo que se encontraba agotada. En el fallo conocido recientemente no se precisaron los motivos de esa sanción.
El hombre aceptó la pena, con lo que quedó asentado que asumía su responsabilidad en el hecho. Berenguer consideró válida la propuesta y dictó el fallo en los términos planteados por las partes. Valoró la confesión de Muñoz, pero también las pruebas reunidas en la pesquisa. Entre ellas el testimonio de la hija de la víctima, quien refirió que esa madrugada la llamó por teléfono la cuidadora de su madre y le contó que había policías en el patio de la vivienda y que habían detenido a una persona que se encontraron escondida.
También contaron con la declaración de la vecina que descubrió a los intrusos cuando ingresaban al inmueble, una intervención clave para frustrar el golpe de los ladrones. Se sumó asimismo el resultado de las pericias realizadas por el personal del Gabinete de Criminalística.
La jueza también destacó la labor de los uniformados de la Unidad 4ta que participaron el el operativo por su "pronta intervención" tras el oportuno llamado de la testigo.