Un sujeto sorprendió a una niña de madrugada. La manoseó y se desnudó delante de ella. Lo condenaron y quedará libre en una ciudad de Buenos Aires.
Otro aberrante caso de abuso sexual contra una menor de edad en el que el acusado terminó reconociendo su culpa a cambio de una pena atenuada se ventiló en la Justicia cipoleña.
Los hechos ocurrieron en una vivienda de Catriel la madrugada del 26 de enero del año pasado. La acusación presentada por el fiscal Adjunto Bruno Lomazi describió que alrededor de las 6 el acusado -identificado como CJI- se presentó en el domicilio donde la víctima de 13 años de edad dormía junto al resto de su familia.
Según se reconstruyó, el hombre golpeó la ventana de la habitación de la niña y le pidió que le abriera la puerta. Ella lo hizo porque lo conocía, dado que era la pareja de su tía.
Pero una vez en el interior, aprovechando que se encontraban solos en la cocina- comedor, se sentó en un sillón y subió a la niña sobre sus piernas encima de él, de frente, y la manoseó por debajo de la ropa, mientras le decía que “la amaba”.
La chiquita, al percatarse de lo que estaba sucediendo, intentó ir hacia la habitación donde se encontraba durmiendo el resto de su familia. Sin embargo, C no la dejó y continuó sujetándola, diciéndole que no le dijera nada a su mamá.
Después el depravado comenzó a desprenderse el pantalón, con el fin de que la víctima observará sus genitales, pero ella aprovechó para salir de encima de él y se refugió en la habitación donde se encontraba su madre, y se acostó con ella.
El supuesto tío se retiró de la vivienda, entonces la menor despertó a la mamá para contarle lo sucedido, quien de inmediato hizo la denuncia penal. CJI fue imputado por el delito de “abuso sexual simple de menor de 13 años de edad”.
La investigación logró recabar abundantes pruebas para situarlo al hombre como responsable del abuso. Contaban con la declaración en cámara Gesell realizado a la niña, en la que dio detalles del ataque, como también la versión aportada por la madre y los informes elaborados por profesionales del Cuerpo Forense y del hospital local.
La causa se encaminó a un juicio y en una audiencia realizada a fines de febrero el fiscal Adjunto Bruno Lomazi y la defensora Adjunta Cecilia Ibáñez, con el aval de la madre de la víctima, propusieron cerrarla con un juicio abreviado, que requería la confesión del acusado.
El ofrecimiento establecía imponerle un castigo de tres años de prisión en suspenso, por lo que podía seguir libre, más pautas de conducta por el término de dos años que incluya la prohibición de acercamiento y de contacto por cualquier medio a la niña.
El hombre y su defensora aceptaron el acuerdo, con lo que quedó asentado que reconocía haber cometido el hecho. El juez Guillermo Baquero Lazcano también brindó su aval a la propuesta, y dictó el fallo en los términos planteados por las partes.
Entre las pautas de conducta fijadas, además de tener prohibido el acercamiento personal y por cualquier medio a la menor, deberá fijar domicilio; no cometer ningún delito y no abusar de bebidas alcohólicas y abstenerse de consumir drogas. Además tendrá que presentarse una vez por mes ante el Patronato de Presos y Liberados de la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen, donde se presume que tiene domicilio.
El magistrado también ordenó incorporar al sujeto al Registro Provincial de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual (Reprocoins).