Manoseó a la chiquita en forma reiterada cuando iba a visitar a su abuela. La amenazaba para que no contara nada y le decía cosas de pervertido. Admitió su culpa y fue condenado, pero sigue libre.
Una niña de entre 10 y 11 años contó en la escuela que su tío la manoseaba. Las autoridades del establecimiento realizaron la denuncia penal y el hombre tras admitir su culpa terminó condenado a dos años de prisión en suspenso en un juicio abreviado que le permite seguir en libertad. No obstante, debe cumplir pautas de conducta para no cumplir la pena en la cárcel.
Los abusos ocurrieron en Bariloche entre el 28 de julio de 2021 y diciembre de 2022, cuando la víctima iba a visitar a su abuela paterna, con quien también vivía DBE, como identifican al depravado.
La fiscal Silvia Paolini describió que los ataques se produjeron en distintos momentos del día: mañana, tarde y noche, en un número “no determinado de oportunidades, de manera reiterada en diferentes fechas”.
El hombre la tocó en todo el cuerpo por encima de la ropa, expresa la acusación, y también le sujetó las manos “con intenciones que la niña le tocara el pene”.
Y le decía “... no le digas a nadie porque voy a lastimar a tu mamá, vos vas a ser mía, te toco porque tengo ganas, sos la única que me gusta tocar por eso no tengo novia”.
Pero además le advirtió que “si se lo decís a alguien te voy a lastimar a vos o a tu mamá”, provocándole miedo a la menor.
Paolini calificó los hechos como “abuso sexual simple reiterado en concurso ideal con amenazas coactivas”.
Destacó que habían reunido abundante material probatorio para declarar culpable a DBE. Mencionó la declaración de la chiquita en cámara Gesell, considerada creíble por los profesionales de la SENAF -Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia- y por una psicóloga del Poder Judicial que analizó su testimonio, al igual que una perito del mismo organismo que además agregó que “no presentaba sintomatología compatible con estrés postraumático”.
También mencionó la fiscal como relevante la denuncia presentada por la docente de su escuela, donde contó lo que había padecido en una actividad de su curso, a lo que sumó lo manifestado por la mamá de la víctima y su hermana, la primera persona a la que le contó lo que le hacía el tío.
La causa iba a juicio oral, pero en la audiencia de control de acusación previa, Paolini informó que habían consensuado con la defensora Oficial Paola del Río, cerrarla con un juicio abreviado e imponerle la pena de prisión condicional y las medidas de conducta.
Sostuvo que la salida era viable porque el acusado no contaba con antecedentes penales computables.
Del Río reconoció haber alcanzado el acuerdo y pidió homologarlo, al reconocer que de haberse realizado el debate “podría implicar una condena en perjuicio del acusado por un monto de pena mayor al acordado”.
Aclaró que le había explicado a su defendido sobre las distintas posibilidades para resolver su situación procesal, y que le había resaltado que el procedimiento abreviado “es la mejor solución para ello”.
DBE manifestó que comprendía la propuesta y la aceptó, reconociendo que había abusado de su sobrina.
El juez Marcos Burgos resolvió aceptar el acuerdo alcanzado por las partes al entender que tanto la autoría como su culpabilidad fueron reconocidas por el imputado, además de que la prueba reunida en su contra resultó contundente.
El fallo incluyó, como lo propusieron la Fiscalía y la Defensa, la imposición de reglas de conducta por el lapso de dos años, que DBE deberá acatar. Tiene prohibido acercarse a la niña ni a su madre, como tampoco mantener contacto por cualquier medio.
Asimismo, debe presentarse cada dos meses al Instituto de Asistencia de Presos y Liberados (IAPL); fijar domicilio, no cometer nuevos delitos ni abusar de bebidas alcohólicas ni drogas.
Le aclararon que en caso de incumplimientos le pueden revocar la condicionalidad del castigo y cumplirlo tras las rejas.
El magistrado también dispuso comunicar la sentencia al Registro Provincial de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual (ReProCoInS).