Sucedió en la localidad de Mainque en la tarde de este lunes cuando una mujer que estaba alimentando al pequeño con cereal vivió una desesperante situación al ver que se ahogaba y no podía desostruir la zona para que respire.
Inmediatamente tomó al niño y salió de su casa pidiendo ayuda a una vecina para que la lleve al Centro de Salud más próximo, pero al pasar por el cuartel de Bomberos recurrieron a quienes estaban en el lugar.
El policía bombero que se encontraba en la dependencia comenzó a realizar las maniobras para desostruir las vías aéreas del chiquito y a los pocos minutos de practicarlas logró que expulsara un pedazo de cereal con que se había atragantado. El pequeño ya había perdido el conocimiento producto de la falta de oxigeno, pero afortunadamente enseguida se recuperó. Luego llegó una enfermera y se hizo cargo de la emergencia.
Según trascendió de fuentes policiales, el uniformado héroe se llama Pablo Cárdenas, quien trabaja desde hace 25 años en la fuerza policial.