Era de madrugada y hacía frío, la niebla ya había llegado y no permitía ver a más de 20 metros con claridad. Y ahí iban ellos, cuatro jóvenes con campera, gorra y bufanda, pero sin guantes para poder utilizar el celular, que querían ser los primeros cipoleños en cazar un pokemon.
Horas más tarde, la fiebre por la llegada de la aplicación de moda a la Argentina ya se había extendido entre los estudiantes -y algunos otros con varios años de egresados- y en el centro de la ciudad nadie despegaba la mirada del celular para dar con la “pokeparada”.
Pokémon Go, la app que permite toparse con Pikachu en cualquier esquina, es la nueva revolución de las redes sociales. En pocas semanas, más de 100 millones de personas la descargaron de la tienda de Google, pero Sudamérica no tenía acceso hasta que por fin -o lamentablemente, según el apego a las redes- se pudo comenzar a usar en Argentina.
Cipolletti se sumó a la fiebre por el juego de realidad aumentada y algunos usuarios salieron a “cazar” a los dibujitos de madrugada.
La respuesta fue inmediata y después del turno mañana del colegio se hizo visible para quienes estaban ajenos al fenómeno. Al parecer, la app marcaba la existencia de los bichitos cerca de la plaza y no hubo adolescente que no apuntara su cámara al paseo. El juego utiliza la realidad aumentada, por lo que permite ver a los dibujos sobre la imagen real de algún punto de la ciudad, mientras está enfocada por la cámara de fotos.
Algunos usuarios, con bastante tiempo libre, ya por la tarde recurrieron a las redes sociales para comenzar a quejarse. Según “denunciaron”, Cipolletti tiene pocos personajes: en menos de un día ya los habían coleccionado todos y no tenían más nada para cazar. Tendrán tiempo para algún entretenimiento algo más convencional mientras esperan que los creadores del juego les envíen nuevos desafíos para salir celu en mano.
100 millones de descargas de la app en todo el mundo. La aplicación revolucionó las redes sociales en todo el mundo y en Argentina la espera para poder descargarla terminó recién el miércoles. Ayer, Cipolletti se llenó de cazadores.