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El 2019 termina siendo un año más para Cipolletti en materia deportiva porque pocas cosas lo sacudieron de la monotonía. A diferencia de años anteriores, de enero a diciembre el equipo principal estuvo dirigido por una sola persona: Gustavo Coronel, quien llegó en reemplazo de Víctor Zwenger con la misión de sacar al equipo de posiciones de descenso en los últimos meses del 2018 y se ha mantenido en el puesto, renovando el mismo durante el invierno.
Bajo la presidencia de Roberto Rapazzo Cesio, sólo dos nombres han estado al frente del primer equipo. Zwenger y Coronel. Pero en los dos años que lleva su presidencia sumó a Domingo Perilli al staff de trabajo en el fútbol y terminó cortando el vínculo con el profesor Gerardo Salorio.
En la tranquilidad con que firmó un nuevo año en el Federal A estuvo lo más destacado a nivel colectivo (poco ante la expectativa de siempre) aunque en lo individual sí hubo algunas cosas como para destacar.
El primer cuatrimestre de Pablo Vergara fue muy importante, a punto tal que le valió la renovación hasta esta partida reciente al ascenso chileno.
Pero por el lado del material genuino fue la confirmación de Elvis Hernández en la última línea, el afianzamiento de Facundo Crespo bajo los tres palos y el de la solvencia de Matías Carrera como un jugador pleno de la categoría.
Pobre Copa
La Copa Argentina, trofeo dueño de las últimas grandes alegrías para el hincha por lo conquistado en 2018, tampoco fue una vía de escape.
La serie clásica con el Deportivo Roca fue el peor inicio por la eliminación de primera ronda. El Naranja siguió avanzando y sólo el plantel sabrá en cuánto incidió para terminar perdiendo la categoría.
Cipo evitó el mal mayor, pero vivió meses con más penas que glorias, hasta estos en días en que la nueva temporada no tiene al equipo en zona de clasificación, pero igual despierta expectativa para la etapa de definiciones que se viene.
El Tuti Gustavo del Prete pegó el salto al exterior, reportándole dividendos al club que lo formó como una condición personal que puso para su pase. Comprado por el grupo del City inglés, terminó en Torque FC de Uruguay para la segunda división y llegando al ascenso.
Fue goleador y terminó en el predio del equipo de Pep Guardiola como parte de un premio que le dieron los empresarios dueño de su pase.
Muy bien perfilado para su futuro, en 2020 enfrentará a los gigantes Nacional y Peñarol, pero a los 23 años, su futuro no tiene techo y ya dio el paso para cruzar las fronteras.