La temporada frutícola avanza con complicaciones para todos los eslabones de la cadena. El empresario de Cipolletti Gabriel Grisanti, director de Tres Ases, planteó que la situación también es compleja para la exportación. “La temporada se presenta muy difícil en cuanto al volumen y la calidad de la fruta. Fundamentalmente, la calidad de la materia prima, se ve muy afectado”, manifestó.
Para el empresario, las complicaciones para cumplir con las tareas culturales originaron la merma. “Algunos marcarán que tiene que ver con la helada de septiembre y nosotros tenemos la prueba de que en chacras que estaban rastreadas y regadas como debían estar a esa altura, el daño fue ínfimo”, expresó el exportador.
Además, acotó que “la helada no fue violenta, de 6 o 7 grados bajo cero; fue chica, moderada, en un marco de las tareas culturales no realizadas a tiempo. Y, esto en la zona que estamos nosotros afectó severamente a la calidad. La merma fue más importante en la calidad que en la cantidad”.
En cuanto a los mercados, aseguró: “En general, dada la menor cantidad de fruta hasta el momento se están respondiendo de manera razonable, pero los precios que se pagan no sirven para esta Argentina: no cubren los costos. Pero no es que los mercados o los valores que se pagan están mal, el tema es la competitividad”.
La fruta sufrió una gran merma en su calidad por la falta de tareas culturales. Así es más difícil venderla.
“Los descartes en términos generales fueron mucho más altos: 10 o 15% por encima de la media”. Gabriel Gristanti. Director de la empresa Tres Ases