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Plantones de hasta 9 horas por el carnet de conducir

La mayoría no completa el trámite en una mañana y debe volver otro día.

Faltando muy poco para cerrar el año, las quejas de vecinos que necesitan sacar o renovar la licencia de conducir comienzan a multiplicarse. Deben esperar largas horas por un trámite que no lleva mucho tiempo y volver en varias ocasiones porque ya no hay más turnos, se fue el médico, se cayó el sistema u otro inconveniente burocrático que pone a prueba la paciencia de cualquiera.

Es habitual que diciembre registre una mayor demanda y eso provoque un cuello de botella en la administración pública. Sin embargo, hay situaciones que son evitables o corregibles; y con esa convicción, algunos vecinos ya hicieron sentir su malestar para que el Municipio arbitre las acciones necesarias.

Beatriz Calabria es una de las tantas vecinas que se lanzó a la misión casi imposible de renovar la licencia de conducir la semana pasada. Se presentó el miércoles a las 7:15 y se retiró a las 11:40 con la foto y el examen escrito. Pero no pudo ver al médico porque supuestamente a las 9:30 ya se había retirado, y hasta ese momento priorizaron los turnos de los vecinos que no habían sido atendidos el día anterior.

Como el trámite quedó inconcluso, le dijeron que volviera el lunes (por ayer). La mujer, de 60 años, estuvo allí a las 5:30 para asegurar su turno y recién pudo liberarse a las 10, aunque sólo le faltaba ver al médico y abonar el trámite.

“Es una vergüenza, quiero que alguien me escuche y me explique el por qué de tanta demora. Siempre hago la renovación en diciembre y nunca pasó esto”, sostuvo enfáticamente.

Cuando fue a pagar se había caído el sistema y hasta que volviera no iban a poder cobrarle. Ella era la quinta, y los que habían llegado antes para hacer el trámite completo no fueron atendidos por el médico, teóricamente porque había 50 personas más, aunque sus ojos no pudieron acreditarlo.

“Yo vi cinco personas delante mío cuando llegué, y en la salita de espera no había más de 15”, dijo la vecina, quien añadió: “La explicación que encuentro es que el médico no trabaja y/o no cumple su horario, o que estén demorando todo a propósito para que la gente esté disconforme”.

Muy enojada con la situación, preguntó al personal cómo canalizar su reclamo y le dijeron que fuera al cuarto piso del edificio municipal o se queje en el Concejo Deliberante. “Dentro de tres años tengo que volver a renovar el carnet y no quiero pasar por lo mismo”, expresó.

La vecina, además, camina con bastón porque tiene una discapacidad motriz certificada. Sin embargo, ni esa limitación le valió como prioridad en el orden de llegada. Es decir, tuvo que esperar largas horas igual que el resto. “Si hay mucha gente, tienen que poner otro médico o extender el horario de atención”, aseveró.

Dan 50 turnos por día pocos minutos antes de las 7, pero hay que ir antes para asegurarse un lugar. “Así vamos a terminar acampando”, concluyó la mujer.

“Es una vergüenza, quiero que alguien me escuche y me explique el porqué de tanta demora. Siempre hago la renovación en diciembre y nunca pasó esto”.Beatriz Calabria. Vecina cipoleña

Los cipoleños que quieran sacar o renovar sus licencias de conducir deberán armarse de paciencia.

Ciudad inclusiva sólo de palabra

Hace tres años, la vecina Beatriz Calabria elevó otra queja al Municipio cuando al dirigirse a la dependencia municipal de calle Brentana no pudo estacionar su vehículo porque no había una reserva exclusiva para discapacitados. Entonces pidió el libro de quejas para dejar asentado el reclamo pero no había ninguno. También sufrió la falta de inclusión cuando fue a realizar la verificación técnica. Al presentar el certificado de discapacidad debería haber estado exenta del pago, pero le cobraron igual.