La raza involucrada figura entre la decena que figuran en la ordenanza cipoleña como riesgosas para las personas. Se trata de animales que no pueden ser vendidos ni criados en la ciudad pero que sí pueden ser traídos desde otras localidades por gente que quiere su tenencia.
La laxitud de la normativa ha hecho, sin embargo, que en la ciudad proliferen los pitbulls y en menor medida otros perros agresivos como estos, sobre todo en los barrios y en la periferia, según reconocen veterinarios y vecinos que temen que se produzcan accidentes.
Mejorar la norma
- La ordenanza de tenencia de perros no ha podido aplicarse como se debía.
- Prácticamente sólo está en vigencia lo relativo a la castración de mascotas.
- Existe una seria necesidad de adecuar diversos puntos, como los referidos a las razas peligrosas.