Desesperados y desamparados, los allegados a un adolescente adicto a las drogas esperan que la Justicia de Familia resuelva hoy su internación en un centro de tratamiento. Hace cuatro días, el joven de 16 años entró a su casa dispuesto a matar a sus padres y hermanas menores a cuchillazos, pero como su papá no estaba en el lugar, pudieron pedir ayuda y llegó la Policía.
La situación de la familia es dramática, porque sus pedidos de ayuda no han sido escuchados. Los padres reclaman desde hace tiempo que el adolescente sea internado, para que se recupere de su adicción, pero también por seguridad propia y de las niñas de 9 y 11 años.
Sin embargo, hasta ahora sólo hubo una asignación temporal a una familia sustituta que no resolvió la situación, ya que los problemas de conducta están vinculados al consumo de drogas, según aseguraron su padre y el psicólogo Claudio Marín, quien trató al menor.
Tras el incidente del jueves, cuando se necesitaron ocho policías para contener al adolescente, especialistas de Promoción Familiar intentaron convencerlo de asistir a un centro de rehabilitación en El Bolsón y había optimismo en que la dramática situación se encarrilara.
Sin embargo, finalmente se negó y nadie puede obligarlo sin la orden del juez. Así, la familia vive con miedo y custodia policial, según se informó.
Marín reclamó que actúe la Justicia de Familia para que el adolescente finalmente inicie el tratamiento en El Bolsón o en el centro especializado que determinen las autoridades locales.
“Hay que tomar una decisión urgente: no se puede esperar una desgracia”, exigió el psicólogo, con el violento incidente ocurrido recientemente como peligroso antecedente.