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Piden que la mujer que instigó el crimen de Agostina no se vaya a su casa

Su familia reclamó que no se le conceda ese beneficio a Ana María Perales, la instigadora del femicidio de la joven Agostina Gisfman. "Esta mujer pide la domiciliaria, pero en su momento no pensó en su hijo y es una asesina", dijo la cuñada de la víctima.

Maria Ana Perales está presa por instigar el femicidio de la joven cipoleña Agostina Gisfman. Pidió la prisión domiciliaria para cuidar a su pequeño hijo de 4 años y la Justicia tiene que resolver. "No estamos para nada de acuerdo. Es una asesina. Yo que cuido a mi sobrina y la escucho llorar, me parece tan injusto que esta mujer esté pidiendo eso", dijo Patricia, la cuñada de la víctima.

Agostina tenía una nena que se llama Milagros y tiene dos años. Ahora la cuidan su padre y su tía. La acusada también tiene un hijo de siete años. Por él está pidiendo la prisión preventiva. Pero la familia de la víctima advirtió: "Cuando ella se fue a San Javier, dejó a su hijo en el patio y los vecinos lo rescataron. En su momento no tuvo piedad, no pensó en su hijo. Y ahora pide cuidarlo".

"Soy la tía, y aunque se me parte el alma cuando llora, no puedo devolverle a su mamá. Pedimos justicia por esa pequeña", agregó la mujer, en diálogo con LMCipolletti.

Femicidio Agostina

Ana María Morales es la esposa del detenido Claudio Enzo Monsalve, acusado por homicidio triplemente agravado por femicidio, con el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía.

De acuerdo a la teoría del a fiscalía, Monsalve planeó matar a Agostina y lo concretó cuando su pareja se enteró que le había sido infiel con la joven cipoleña, de 22 años.

Semanas más tarde, le pidió colaboración a Alejandro Chianese -quien le había presentado a la joven- para que la ubicara y le pactara un nuevo encuentro con Agostina en la rotonda de la Ruta 151 y el tercer puente. Previamente, alquiló una camioneta con la cual la pasó a buscar la tarde del viernes 14 de mayo; la asesinó con un arma blanca y luego la incineró en un basural de Centenario. Tras ello, lavó la camioneta alquilada, la devolvió y se trasladó hasta la localidad rionegrina de San Javier, donde fue detenido en un allanamiento.

Perales y Monsalve 01.jpg

A pesar del intento por borrar todas las pruebas en su contra, la evidencia recabada permitió hacer una primera reconstrucción del hecho y así cercar a los hombres, quienes a fines de mayo fueron acusados. A Monsalve como autor y a Chianese por haber sido partícipe necesario.

Desde entonces, la investigación siguió avanzando, hasta que se pudo recabar evidencia contundente contra la esposa de Monsalve y un sobrino, como así también un allegado de éste. A Perales se la acusó como instigadora, y a los otros dos, como coautores.