La parte acusadora no tuvo dudas de la culpabilidad de los imputados por el salvaje crimen de Nicolás Gonzálvez en los terrenos de la Casa de la Música de Cipolletti y reclamó perpetua para Jorge Antonio Argüello, y que se los declare responsables a los adolescentes de 16 y 17 años. Por su parte, la defensa hizo hincapié en los atenuantes y solicitó que se los condene por la pena mínima.
De esta forma, se cerró el juicio oral por el hecho ocurrido el 11 de abril de 2015, a escasos metros de la Casa de la Música, en calle Fernández Oro. Para el fiscal de Cámara Gustavo Herrera quedó probada la culpabilidad de Argüello y requirió que se le aplique la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio agravado “por ser cometido con alevosía y ensañamiento”. La víctima fue brutalmente golpeada y tras ser prendida fuego arrojada a un pozo, donde terminó ahogándose.
En cuanto a los menores, pidió que se declare su responsabilidad penal y en una posterior audiencia se defina el castigo.
La querella adhirió a los planteos de la Fiscalía de Cámara y requirió el máximo castigo para el conjunto de los acusados.
A su turno, los defensores consideraron que se estaba ante un homicidio simple y que Argüello y los menores deben recibir un castigo mínimo.
La sentencia se conocerá después de la feria judicial.
Pruebas
Testimonios y pericias de ADN
En lo que se refiere a las pruebas recabadas durante la instrucción, el fiscal Gustavo Herrera recalcó que se fundaba en tres pilares fundamentales: testimonios, pericias de ADN realizadas sobre elementos secuestrados y prueba objetiva hallada en el lugar del hecho. “Preparamos un caso sólido y contundente”, consideró uno de los representantes de la parte acusadora. Entre los elementos que se aportaron, había cintos de los acusados que fueron utilizados para golpear a la víctima.