Del relato de los hechos, también surge que de esta agresión habrían participado dos personas más, las cuales no han podido ser identificadas durante el transcurso de la investigación.
En cuanto al encubrimiento, desde el Ministerio Público se argumentó que entre la fecha del hecho y el 4 de junio de 2013, tres personas ocultaron el revolver marca Galand, calibre 22 que fue utilizada para ultimar a Miguez. Se les imputó el delito de tenencia ilegal de arma de fuego.
Ancao, permaneció fugado desde marzo hasta diciembre del año pasado cuando se lo apresó en una vivienda de la Toma 2 de agosto de Cipolletti.
Según lo normado en el código penal la condena que le correspondería a Ancao y Valdebenito sería la de prisión perpetua, mientras que a los presuntos encubridores - en caso se ser encontrados culpables - podrían caberles penas de seis meses a dos años de prisión por el delito de tenencia ilegal del arma de fuego y de uno a seis años por el encubrimiento del homicidio.