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Pescan a 12 borrachos en dos controles

Los agentes de Tránsito trabajan con un solo alcoholímetro, pero igual detectan a muchos conductores manejando alcoholizados.

En menos de una semana, los inspectores de Tránsito sorprendieron a 12 conductores borrachos mientras transitaban por esta ciudad. El último en dar la nota con el máximo de alcohol en sangre fue un hombre procedente de Cinco Saltos, a quien el alcoholímetro le marcó 1,25 gramos de alcohol por litro de sangre. La Policía se lo llevó detenido tras protagonizar una escaramuza.

El incidente ocurrió el sábado por la madrugada, en medio de un control que comenzó en el área céntrica y luego se trasladó a la calle Pacheco, con la colaboración de efectivos de la Regional Quinta de la Policía.

Según informó la directora municipal de Tránsito, Silvia García, el infractor fue uno de los cinco conductores a los que le dio positivo el test de alcoholemia. La mínima fue de 0,57 gr/l. De los cinco, dos pudieron seguir viaje porque el acompañante estaba en condiciones de tomar el control del volante. No obstante, los inspectores secuestraron sus licencias de conducir.

Los tres restantes, además de perder el carnet, se quedaron a pie, porque ya les quitaron sus vehículos. Todo esto se realizó con un alcoholímetro, ya que el otro equipo todavía no regresa a la ciudad calibrado. Esta es una práctica que el Municipio dice que realiza periódicamente, cada seis meses, en el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial).

Si bien ya gestionaron la incorporación de más alcoholímetros ante Nación, García explicó que están a la esperan de que este organismo homologue el nuevo modelo. “Los viejos, mientras estén calibrados y funcionen, son válidos”, sostuvo.

Otros controles

Vale recordar que durante la madrugada del jueves, personal de Tránsito municipal retuvo siete vehículos por alcohol con la finalidad de intensificar los controles para prevenir accidentes, en procedimientos que realizaron sobre las calles España y San Martín, y Villegas y Roca.

El total de actas realizadas fueron 10, de las cuales tres resultaron ser por falta de seguro y papeles, mientras que el número restante fue por conductores alcoholizados. El más borracho de todos tuvo 2,70 de alcohol en sangre y quiso evadir el control, poniendo en riesgo la integridad física de los inspectores y policías que llevaban a cabo el procedimiento. En tanto, el valor mínimo fue de 0,66.