Desde el peronismo cipoleño salieron, por un lado, a criticar a la Cámara de Industria y Comercio de Cipolletti y, por otro, a defender el emprendimiento del paseo de compras de la ciudad, popularmente conocido como La Saladita.
Ariel Novero, referente de la agrupación Nuevo Peronismo Generacional, respondió a “la defensa corporativa de (Pascual) Marrazzo”. En ese sentido, sostuvo que “no sólo quiere prohibir un mercado popular, sino también criminalizar a los mercados que fomentan los precios populares que beneficiarán ampliamente al vecino cipoleño y que, a su vez, nos dan la posibilidad de elegir calidad de nuestra región y crear mas fuentes de trabajo”.
El joven dirigente agregó: “Los cipoleños tenemos memoria. Cuando nos manipulan con adicionales falsos, excusándose con que los cigarrillos no les dejan ganancia, la recarga de celulares y tarjetas de colectivo tampoco, y no nos rinden cuentas ni facturas a los consumidores, tenemos que consumir y callarnos la boca porque no queda otra”.
Pero la crítica de Novero al sector mercantil no terminó ahí, sino que fue más allá. Acusó a los comerciantes que hoy se oponen a La Saladita de comparar “remeras a $20 en La Salada de Buenos Aires que después venden acá a $100”.
Por eso reclamó que se termine con este tipo de “estafas” e invitó a los propietarios de negocios de la ciudad “a afinar el lápiz y brindarles mejores precios y servicios a los consumidores”.
Desde el Nuevo Peronismo Generacional recordaron también que estos mismos comerciantes que repudian el paseo de compras popular “no se opusieron cuando nos invadieron las multinacionales”. Y en ese sentido aseguró que “ellos son los responsables de la inflación, de la inseguridad y del vaciamiento que sufre cada ciudad donde hay una multinacional”.