En tiempos difíciles y complejos como los actuales, no hay que olvidarse de los animales. Y del respeto y del cariño que se les debe brindar. Por eso, en la organización ambientalista La Chacala Red Comunitaria Perlense aprovecharon el viernes pasado para hacer conciencia sobre el cuidado y la protección de las mascotas, para lo que concurrieron a las escuelas primaria y secundaria de Las Perlas.
El viernes 29 de abril se conmemoró el Día del Animal. La fecha fue instaurada en la Argentina para recordar el fallecimiento de Ignacio Lucas Albarracín, un abogado que fue pionero en el país en la lucha por los derechos de los animales.
En busca de no dejar pasar la oportunidad, los perlenses Sixto Sánchez, Norma Sanguino y Carla Rehder prepararon, de entrada, unos afiches en los que se explican los motivos de la fecha y en los que se definen las pautas que deben regir al adoptar una mascota. A su turno, los llevaron y los colocaron en las paredes de la escuela secundaria 124, donde departieron con los directivos del establecimiento.
Luego, se disfrazaron de la mejor manera que pudieron para visitar la primaria. Norma se puso un disfraz de rana, Carla uno de perro y Sixto también uno de perro. Hicieron lo que pudieron. Los alumnos decían que la rana parecía un pato y el perro de Sixto una vaca. La cuestión es que, pese a todo, las caracterizaciones sirvieron, porque los pibes y pibas se divirtieron e interesaron por la presentación.
Tenían programado también concurrir al jardín de infantes de la localidad, pero no pudieron hacerlo ya que sus actividades están paralizadas por algunos inconvenientes en su infraestructura. Habían preparado algunos regalitos para los niños, pero será para una próxima ocasión.
Sin embargo, disfrazados como estaban y con mucho ánimo, aprovecharon para pasar por la Radio Comunitaria Quimunche, que funciona en el ámbito de la Biblioteca Quimún.
Tener animales como mascotas requiere compromiso y mucho amor. En uno de los afiches de La Chacala, se resume como debe ser la cosa: a los animales hay que tener muchas ganas de tenerlos; hay que disponer de tiempo para dedicarles; hay que proporcionarles el espacio adecuado; hay que conocer sus necesidades y comportamientos; y hay que contar con recursos para mantenerlos. Lo demás es mucho cariño y respeto.