ver más

Peluqueras realizaron una campaña para ayudar al paraje Michi Michi

Cortan el pelo a cambio de alimentos que después llevan a los barrios.

Un grupo de peluqueras cipoleñas emprendió una campaña solidaria para ayudar al alejado paraje Michi Michi. Se reunieron en el salón comunitario Don Bosco, ubicado en Primeros Pobladores y Perú, y ofrecieron cortarles el pelo a los vecinos a cambio de un alimento no perecedero. Andrea Pereyra, la estilista organizadora, aseguró que fue una experiencia muy emotiva y que espera que la iniciativa se expanda por la región para poder ayudar a gente en condiciones de vulnerabilidad social.

El primer día en el que se llevó a cabo la iniciativa pasaron al menos 40 personas que se cortaron el pelo y, además, aportaron su granito de arena. Trabajaron cinco peluqueras, intentando que la cola no se hiciera larga y que nadie se enojara por la espera. Casi nueve horas más tarde, las profesionales terminaron su día satisfechas e impresionadas por la cantidad de donaciones que habían recibido.

“La iniciativa surgió porque yo veía que mis colegas lo hacían en otras provincias y a veces los llamaba para viajar y participar. Hasta que un día me dijeron que lo podía hacer en mi ciudad y me explicaron cómo. La convocatoria de peluqueras la hice por Facebook, algunas me dijeron que sí y otras que no. Al final fuimos muy pocas y la verdad no entendía, porque es un acto solidario, algo muy lindo”, explicó Andrea.

Además, contó que todos los alimentos recolectados fueron trasladados a su casa y que allí pasó toda la noche separando en bolsas los productos de manera equitativa. Un par de días después cargaron todo en una camioneta y fueron al paraje Michi Michi, sin saber dónde quedaba o con qué iban a encontrarse.

“Era un lugar descampado, alejado de todo el mundo. Fue impresionante, no sabíamos que había tanta pobreza. Un señor en la entrada del barrio nos guió casa por casa, había criaturas sin calzado, la gente no contaba con frazadas, una señora tenía una camperita con el frío que hacía y no tenía calefacción, por eso una de mis compañeras le donó su abrigo. También un abuelo que había sido operado tres veces del estómago y que estaba haciendo fuego afuera de su casa, la mayoría estaban hechas de madera y nylon”, indicó la estilista.

El equipo de peluqueras tocó puerta por puerta, se presentaron, contaron quiénes eran, qué habían hecho y les entregaron la ración de alimentos que tenían para ellos. Las reacciones fueron variadas: algunos se mostraron sumamente agradecidos, otros se quedaron sin palabras pero con lágrimas en los ojos, mientras que algunos rompieron en llanto ante el gesto.

Andrea afirmó que cada vez que abrían el baúl parecía que había más alimentos, no paraban de repartir. “Nosotros les prometimos que íbamos a volver porque también necesitan leña, frazadas, abrigos, calzado, y además porque muchos nos pidieron que les hiciéramos un corte de pelo, muchos jamás pisaron una peluquería”.

La campaña se volvió viral en el Alto Valle y muchos profesionales se comunicaron con la organizadora para participar de una próxima fecha, que se espera que sea el lunes que viene. Según explicaron, tienen la esperanza de poder seguir ayudando al paraje y contagiar un poco a la gente para que lleven esta iniciativa a diferentes puntos de la provincia.

“Michi Michi es un lugar descampado, alejado de todo el mundo. No sabíamos que había tanta pobreza. Algunos se emocionaron mucho”. Andrea Pereyra, peluquera organizadora de la iniciativa solidaria.