La espina de Urcera tiene relación con el gusto de subirse a lo más alto del podio en pista, aunque como se venía dando el primer tramo de su segunda temporada, la suerte en el campeonato definitivamente ha cambiado para él.
Con las 31 unidades que se llevó el fin de semana, a donde también se sumó la pole, el cipoleño quedó undécimo y lo más importante de todo es que ya tiene la victoria que necesita para pelear de verdad por el título.
Su autocrítica tiene que ver con el despiste sufrido en las primeras vueltas, después del ingreso del auto de seguridad, cuando el auto marchaba a la cabeza de todo el pelotón. "Se me golpeó abajo el Línea después del despiste y de a poco fui perdiendo ritmo y fue el momento en que me pasó Leo (Pernía). El despiste fue la clave para dejar de pelear la carrera", recordó ante los micrófonos de Carburando.