El ex funcionario de Servicios Públicos, Aldo Mildemberg, explicó esta mañana que el cese de los contratos para 23 empleados no fue una decisión autoritaria. “Esta gente, que estuvo a cargo mío, no llegó a los seis puntos de calificación que se requieren para continuar”, agregó.
Por eso, antes de dejar el cargo, hizo el memo que luego rubricó el ex intendente Aníbal Tortoriello; y ratificó más tarde el actual jefe comunal, Claudio Di Tella.
En diálogo con LMCipolletti, dijo que tomó esta medida no solo por el faltazo imprevisto y masivo de los trabajadores para recolectar la basura domiciliaria, que dejó cautivos a miles de cipoleños con los cestos repletos de residuos durante más de 48 horas. Lo hizo también porque hace tiempo que no cumplían con su trabajo.
“Esto pasa todos los años, y nadie toma el toro por las astas y hace cumplir el Estatuto Municipal. Lo único que se hizo fue solicitar, de acuerdo a los promedios de su desempeño, la no renovación de los contratos. Lo que pasa es que coincidió gente que no había ido a trabajar porque no le importaba la recolección de basura y la no renovación. Gente vaga, que no cumple, no trabaja. Todo eso pasa. No fue una sanción que se me ocurrió a mí”, sostuvo.
Eran contratados que sobrellevaban reiteradas observaciones en su desempeño por parte del superior directo o jefe de departamento. “Se los había calificado mal”, aseveró Mildemberg.
Aseguró que se los venía perdonando, hasta que no dio para más y quiso poner fin a la relación laboral. “No hubo ninguna cuestión política partidaria de por medio, no cumplían con los seis puntos para continuar y consideraba que no tenía que renovar los contratos y, aparentemente, eso se cumplió”, reiteró.
Del total, hay 19 empleados desafectados del área de Servicios Públicos. El resto son agentes que se desempeñaban en Tránsito.
Cómo es la mecánica
Todos los años, el desempeño de los empleados municipales es evaluado y se los califica. Por lo general, lo hace su superior directo o el jefe del departamento. Luego, el informe que realizan es rubricado por el director general o el secretario. “En general, hay concordancia; y cuando hay algo que no se acuerda entre superiores, se charla y se toma una decisión”, advirtió Mildemberg.