Aunque se preveía que Laila Díaz Sigri declarase, como finalmente ocurrió, la expectativa de la audiencia inicial del juicio por el crimen de Carla Milla estaba centrada en los primeros testigos: los peritos forenses que entrevistaron a la travesti poco después de ocurrido el crimen, para determinar si actuó bajo algún trastorno mental o si comprendía cabalmente la gravedad y la criminalidad de sus actos. Aunque hubo dos informes y la especialista propuesta por la defensa planteó atenuantes, ayer no dejaron dudas y aseguraron que “no es inimputable”.
El titular del gabinete forense de Cipolletti, Sergio Blanes Cáceres aseguró que no observó “ningún indicio” respecto de trastornos, permanentes o temporales, que justifiquen los actos de Laila. Por su parte, la perito de la defensa, Patricia Martínez Llenas, sostuvo que sufrió un cuadro “explosivo intermitente” y abonó lo que parece ser la estrategia de su defensa, asegurando que en el momento del ataque “hay una anulación del estado de conciencia, no está totalmente clara, lúcida”. Sin embargo, cuando el fiscal de Cámara Gustavo Herrera le pidió que respondiese directamente si podía considerarse no imputable, la profesional fue tajante: “No, Laila no es inimputable”.
Luego de un llamativo cuestionamiento de la idoneidad de los profesionales (Piombo pidió que detallen su formación y experiencia), los peritos explicaron que la discrepancia en el diagnóstico puede originarse en diferentes cuestiones, como la metodología del estudio y la valoración de los antecedentes.