Esta obra tiene el objetivo de mejorar la prestación y la calidad del servicio eléctrico a los barrios del noreste de la ciudad, entre los que se encuentran el Arévalo, el 12 de Septiembre y las viviendas comprendidas desde la calle Santa Cruz hasta la Circunvalación Arturo Illia. Además, desde Edersa aseguran que la obra "logrará descomprimir la demanda en el centro de Cipolletti y en los barrios aledaños, y contribuirá a la disminución de la contaminación visual en la zona, ya que se trata de instalaciones limpias y prolijas".
El gerente general de la empresa, Leonardo Iriarte, explicó que las líneas de media tensión cubrirán las expectativas de inyectar 4 MVA en una zona de alto crecimiento poblacional e inmobiliario de la ciudad. Además, esto llevará a descomprimir otros alimentadores de
energía.
"Las líneas compactas mejoran el suministro básicamente por ser instalaciones preaisladas que no son afectadas por interferencia", detalló. A su vez, agregó que en el Alto Valle la mayor parte de los cortes del suministro se debe a "interferencias" como ramas, pájaros y sabotajes.
Chau al viejo alimentador
Una de las nuevas líneas de media tensión reemplazará al viejo alimentador llamado 151, que tiene alrededor de tres décadas en funcionamiento y será desmontado una vez finalizada esta obra.
Según expresaron desde el área de comunicación de la empresa, el nuevo tendido se extiende a lo largo de casi 1500 metros, pero al ser de doble terna compacta equivalen a alrededor de 3000 metros de línea. La inversión de la empresa distribuidora supera los $1.200.000. En total, se utilizaron 46 metros cúbicos de hormigón elaborado.