Para el DPA, el río Negro sigue teniendo niveles de contaminación superiores a lo permitido y el Alto Valle es la región con mayor índice de bacterias en el curso de agua. A pesar de que otros organismos se manifiestan en contra de esta postura, se conoció el resultado de un control bacteriológico de 19 sectores del río Negro incluidos seis balnearios- y dos tramos del río Neuquén y el lago Pellegrini, que sostiene que las mayores concentraciones de escherichia coli (bacteria considerada como el mejor indicador de contaminación de origen fecal) están en el Alto Valle, principalmente durante las últimas temporadas.
La medición es similar a la efectuada por estudios privados encargados recientemente por legisladores provinciales, como el cipoleño Luís Bardeggia (Foro Rionegrino).
En los balnearios ubicados en la Isla Jordán de Cipolletti, las concentraciones de escherichia coli superaron el valor guía propuesto por normas canadienses para aguas recreativas con contacto directo, por lo que esos lugares no fueron habilitados para ese fin, como ya se ha tornado en una medida habitual desde hace años.
El sitio denominado La Pasarela, en jurisdicción de Fernández Oro, tampoco dio apto, pero oficialmente se interpretó que probablemente la carga bacteriana encontrada se deba a casos puntuales y difusos en la zona aledaña.
En los balnearios que fueron calificados como “no aptos” al momento de iniciar la temporada de verano, se continúa con los muestreos durante los meses de verano, con el propósito de evaluar si la situación se revierte.
En el resto de los regiones, Valle Medio, Valle Inferior y balnearios ubicados sobre el río Neuquén, las medidas geométricas calculadas estuvieron por debajo de 200 nmp/100 ml.
Los balnearios se consideran aptos cuando la media geométrica de al menos cinco muestras extraídas en un período no mayor de 30 días, no supera las 200 escherichia coli por cada 100 ml de muestra.
Este informe forma parte de un extenso documento elaborado por la Intendencia General de Recursos Hídricos del Departamento Provincial de Aguas, en el marco del programa Red Básica de Monitoreo para el río Negro, que llevan a cabo el DPA, la secretaría de Gestión Ambiental de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro y la Subsecretaría de Medio Ambiente y Dirección de Recursos Hídricos de la provincia de Neuquén.
El texto oficial consigna además que “por la distribución espacial y temporal de las mayores concentraciones escherichia coli registradas puede observarse que la contaminación del cuerpo hídrico con el indicador proviene principalmente de fuentes puntuales que afectan temporalmente determinados balnearios, por lo que el control de descargas de aguas residuales sería la primera medida y más efectiva sobre el poder autodepurador del río para mantener el nivel de calidad adecuado para los usos recreativos con contacto directo”.