El edificio del Jardín 99 está en obras y los pequeños deberán mudarse a un inmueble especialmente acondicionado, que para los padres no reúne las condiciones de seguridad necesarias.
El patio está lleno de chatarra y el baño queda fuera del salón de clases, pero no hay maestros suficientes para acompañar a un niño al sanitario y mantener el control en el aula.