Miedo: tras escuchar la explosión se armó un gran revuelo en el lugar y muchos de los asistentes entraron en pánico.
Cuando llegaron al lugar constataron que era cierto. Allí se encontraron con una bala y personal del Gabinete de Criminalística trabajó en el lugar realizando las pericias del caso. Hasta ayer no se había informado oficialmente el calibre del proyectil.
Fernández informó que "la bala ingresó por el techo, atravesó la chapa y el cielorraso" y cayó en el restaurante.
Al consultarle sobre la posibilidad de que se haya tratado de una bala perdida, el subcomisario dijo que podría haber sido, pero que por el momento no descartan ninguna hipótesis. "Quizás fue una bala perdida, quizás una persona se subió al techo y disparó para abajo; la verdad es que las posibilidades son múltiples y por ahora no estamos en condiciones de determinar con exactitud qué fue lo que ocurrió", remarcó el oficial.
Luego del balazo, en el restaurante se vivieron momentos de tensión, corridas, gritos e incertidumbre. Los rostros de los clientes, que habían llegado para disfrutar de una velada sin igual gracias a los ricos platos que allí se sirven, dejaban entrever una gran preocupación.
Con el correr de los minutos todo se fue encausando y volvió la tranquilidad, aunque más de uno de los presentes no pudo pegar un ojo al saber que por poco no la cuenta.