Yeremí tiene poco más de 90 días de vida y pasó los últimos 6 en Terapia Intensiva del Hospital de Roca. El bebé llegó desde Cipolletti con un cuadro de neumonía y su estado de salud se agravó por otro virus. Según su familia, los médicos les avisaron que "es cuestión de esperar" ya que se encuentra en "manos de Dios".
Contactar a su joven y desesperada madre este jueves fue una misión imposible pues "le robaron el celular en el mismo sanatorio", confiaron a LM Cipolletti desde su entorno.
"A él lo llevamos al Hospital de Cipolletti porque estaba muy agitado. Lo trasladaron a Roca con neumonía y allí nos advirtieron que a la vez se había pescado un virus que andaba en los bebés", cuenta su tía Gladys desde su casa cipoleña.
"Lo tienen con oxígeno, sedado, la idea es que no se mueva porque se agita. Hace un par de días nos dijeron que estaba en las manos de Dios, los médicos están evitando que tenga un paro cardíaco", agrega con inocultable angustia.
"En el Hospital de Cipolletti estuvo en Neo, le hicieron tratamiento de dos horas con puff primero y luego lo dejaron internado. Con radiografía determinaron que tenía neumonía y así se dispuso el traslado de urgencia", explica en su estremecedor relato.
Su hermana, Jeanet, se encuentra en estado de shock y no se mueve del Hospital. "Nos vamos turnando para ir a acompañarla, no podemos dejarla sola porque está muy mal. De hecho los médicos prefieren darnos el parte a algún otro familiar por su estado, no puede parar de llorar", lamenta Glayds con dolor.
Yeremí tiene dos hermanitas de "4 y 2 años y medio". Ambas también extrañan a su hermanito, a su mamá y "cuando las llevamos a verlos se vuelven llorando porque quieren quedarse. Nos vamos rotando, es un caos todo", confiesa la tía materna del pequeño que vive un delicado momento.
En el final, agradece las “cadenas de oración y la gente compartiendo nuestros pedidos. Somos creyentes, la familia del padre va mucho a la iglesia".