Comenzaron una protesta que derivó en la quema de colchones y el enfrentamiento con policías. Hubo dos heridos. La mañana pasada hubo un intento de fuga en otra unidad.
Un violento motín protagonizado por presos en una comisaría de la región que dejó a un policía herido puso en la mira las condiciones de seguridad de esas unidades, su capacidad de alojamiento y la presencia de condenados que deberían estar en una cárcel.
El incidente se produjo sobre el mediodía del último viernes en la Comisaría 3ra, ubicada en pleno centro de General Roca, la que también tiempo atrás adquirió protagonismo por fugas sorprendentes.
Los internos comenzaron un reclamo que se fue generalizando hasta que estallaron los focos de violencia: colocaron colchones para bloquear la visión en los pasillos, amenazaron con incendiar el edificio y llegaron a prender fuego un colchón en el interior de una celda, informó ANRoca.
La gravedad que había alcanzado la revuelta hizo que convocaran al Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER), cuyos efectivos ingresaron a los calabozos y rociaron gas pimienta para controlar el disturbio.
Tuvieron que acudir también equipos del SIARME -Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias-, ya que se habían registrado dos lesionados, entre ellos un celador.
El Ministerio Público Fiscal inició una investigación para determinar responsabilidades.
Como consecuencia, dos de los detenidos que participaron del motín fueron trasladados a distintas unidades. Uno fue al Establecimiento Penal 2 de Roca, otro a la Comisaría 22 de Cervantes y el tercero, a quien indican como ideólogo de la revuelta, quedó en la misma Tercera.
El mismo medio roquense confirmó que se iniciaron causas penales por amenazas, resistencia a la autoridad, daños calificados, incendio y atentado contra el personal policial.
El último jueves se registró otro hecho en una comisaría de la misma ciudad. Fue en la 21, que también se encuentra en la zona céntrica d ella ciudad. Los policías descubrieron en una recorrida de prevención que los presos de una celda habían violentado los barrotes de la ventana de un baño, que los hubiera llevado a ganar la calle.
De inmediato se puso en marcha el operativo con el personal de guardia, lo que permitió contener los detenidos antes de que se concretara la evasión.
Por el hecho trascendió que uno de los involucrados se encontraba alojado en el lugar cumpliendo prisión preventiva, en el contexto de una causa por homicidio.
El incidente no generó una revuelta ni personas heridas. Mientras que los cuatro protagonistas también fueron trasladados a otras dependencias.