Ampliada
La propuesta cultural de este fin de semana largo en la Flor del Prado fue aún más variada que en las ocasiones anteriores porque esta vez se presentaron más piezas de diseño y artes pláticas, además de muebles y artículos antiguos.
Ayer a la tarde cientos de personas pasaron por la bodega en distintos horarios para apreciar los variados y en algunos casos insólitos elementos en exposición. El clima no muy agradable y las horas de ocio fueron así muy bien aprovechadas por cipoleños y neuquinos que se acercaron a ver de qué se trata la «la bodega múltiple».
En el viejo y hermoso edificio de calle Mariano Moreno y Rivadavia se pueden ver «desde discos setentosos hasta telas africanas, desde muebles de diversas épocas a indumentaria con un distintivo toque de diseño de autor, y películas antiguas proyectadas en pantalla gigante», resumen los organizadores.
«Queremos brindar una oportunidad novedosa a quienes buscan lo distintivo, a quienes saben disfrutar como nosotros de las expresiones de este tiempo y de los tiempos pasados, que vuelven en objetos valiosos» coincidieron Mariana Sanjurjo y Ariel Montelpare, quienes organizan el evento junto a Heinz y Eleonora Von Jan.
Para las próximas ediciones de «la bodega múltiple» los organizadores apuestan a agregar nuevos elementos artísticos y por supuesto que la oferta queda abierta para todos aquellos que deseen acercar sus creaciones para darlas a conocer.