Como en cada celebración deportiva, los hinchas de Boca coparon el centro cipoleño tras la consagración Xeneize en la Liga Profesional que tuvo una definición para el infarto en La Bombonera y en Avellaneda.
El empate 2 a 2 con Independiente alcanzó para dar la vuelta. Ni bien sonó el silbato final y confirmado el triunfo de River sobre Rácing, fanáticos xeneizes de todas las edades engalanados con camisetas, banderas y gorros se concentraron en la esquina de España y Roca, donde exteriorizaron su alegría, mientras pasaban vehículos haciendo sonar sus bocinas.
Luego de festejar con cánticos -en los que no dejaron afuera a sus clásicos rivales- emprendieron la tradicional caravana por la zona comercial, hasta que poco a poco la celebración se fue apagando.
Emocionante, atrapante, único. Infartante domingo. Boca salió campeón, pero también ganó el fútbol argentino, con la muestra de honestidad de Independiente y River, los eternos rivales que fueron al frente con dignidad y regalaron un final inesperado.
El xeneize empató 2 a 2 con Independiente de local y La Academia perdió 2 a 1 con River en el Cilindro, por lo que el conjunto de Hugo Ibarra se coronó con angustia. La historia pudo haber cambiado con el penal que erró Racing sobre la hora en los pies de Galván con el partido 1 a 1.