Desde ARSA, a su vez, advirtieron a los cipoleños que se abstengan de este tipo de actos no sólo por los costosos daños causados, sino porque el ingreso a ese lugar es sumamente peligroso para cualquier persona, ya que el pozo tiene una gran profundidad y personas que desconocen las instalaciones pueden caerse con gran facilidad.
Esta estación elevadora es una de las más importantes de la ciudad y en caso de sufrir algún desperfecto el sistema cloacal colapsaría, ya que recolecta el 50% de los fluidos cloacales que generan los cipoleños.
Por último, desde ARSA expresaron su repudio "a este tipo de actos, pues se trata del patrimonio de una empresa pública, y que por tanto cualquier destrucción o daño de sus instalaciones termina perjudicando el servicio a la comunidad".