Como parte de una jornada de protesta a nivel nacional, organizaciones sociales se movilizaron por el centro cipoleño y realizaron un piquete frente al edificio municipal, sobre la calle Yrigoyen. La convocatoria fue para denunciar el aumento de la pobreza y el hambre en el país y, en ese marco, exigieron un aumento de los salarios familiares para poder hacer frente a la escalada inflacionaria que se acentuó en las últimas dos semanas.
La convocatoria fue a las 10 en el Paseo de la Familia, y la actividad fue denominada en todo el país como un “polentazo nacional”, con la idea de servir un plato de polenta a cada uno de los asistentes. Sin embargo, en Cipolletti los alimentos no alcanzaron para llenar la olla popular y solo se pudo hacer una chocolatada comunitaria que había sobrado de los festejos del Día del Niño.
Los manifestantes recorrieron las calles del centro e hicieron una parada frente al Municipio, donde decidieron interrumpir el tránsito para hacer visible el reclamo y ser escuchados por las autoridades del gobierno local. Allí expusieron los motivos por los que se está exigiendo que se incrementen los salarios familiares.
“Atravesamos una situación que nos remonta a la del 2001, donde los merenderos y comedores populares se llenan todos los días con más y más familias enteras buscando un plato de comida, con un crecimiento cuantitativo de las organizaciones sociales debido a la creciente desocupación, con los pocos pesos en los bolsillos que minuto a minuto pierden su valor, y un gobierno que niega su responsabilidad, no acepta la realidad y no quiere modificar un milímetro su política”, expresaron desde el Frente Darío Santillán.