"Si uno está un momento delicado de salud esto no le hace nada bien y genera un cuadro gástrico", explicó director del hospital Violeta Villalobos, Alejandro Orellano, quien aclaró que las estadísticas con números exactos se cierran cada fin de mes, aunque manejan un listado de los requerimientos más numerosos.
A la gastroenteritis le siguen en orden de consultas los traumatismos varios, como lastimaduras en los pies al tropezar con ojotas por el mal estado de las veredas o las caídas en las restingas, que se tornan muy resbaladizas al bajar la marea.
También, y es el dato más sorprendente, ha aumentado la atención de casos de personas que caen del acantilado.
El profesional destacó que se han incrementado los accidentes de este tipo en comparación a otros veranos, y que afortunadamente los golpes solo provocaron lesiones leves.
En tercer lugar aparecen las quemaduras por el sol, tanto de segundo como de tercer grado. Sucede por "la exposición negligente de parte del turista de tomar sol en horarios no aconsejado", sostuvo Orellano. Incurren en este error sobre todo quienes llegan a Las Grutas por pocos días, y buscan adquirir un bronceado inmediato.
El consumo de bebidas alcohólicas continúa en el listado de búsqueda de asistencia sanitaria. No solo afecta a los jóvenes, como se puede suponer, sino que a todas las franjas etarias, sostuvo el médico, que resaltó que es un tema "preocupante".
"Es la mayor sustancia psicoactiva que genera inconvenientes; más que las drogas", indicó. Respecto al pedido de asistencia por el consumo de estupefacientes, "casi nada", destacó.
El registro continúa con los accidentes viales, ya sean choques o vuelcos tanto en el ejido urbano como en las rutas de la zona. Se han atendido politraumatizados y heridos, mientras que también hubo un muerto en un choque frontal en la Ruta 3.
En el último lugar surgen las alergias derivadas por intoxicaciones o comida en mal estado.
Equipo reforzado
El hospital grutense debe, previo a cada verano, reforzar su equipo de profesionales médicos y enfermeros, como también el personal administrativo que llega de otros establecimientos de la provincia. Todo porque el balneario recibe una cantidad de gente extraordinaria, por lo que crece también la demanda de salud. De cerca de 10.000 habitantes permanentes se pasa a más de 40.000. En los próximos meses comenzará la construcción del edificio del nuevo hospital, con una inversión de casi $40 millones.