"En decisiones políticas para la fruticultura el gobierno provincial es un espectador, no se cumplen los compromisos de aportes no reintegrables por más de 50 millones de pesos, tampoco se establecen los precios mínimos de ley para pera y manzana y ni siquiera se realizó el pronóstico de cosecha, que es información de mucha utilidad para los pequeños y medianos productores", afirmó el cipoleño.
El Gobierno tiene enfocadas sus gestiones en la comercialización, según confiaron fuentes de la Secretaría de Fruticultura. Superar los obstáculos que plantea Brasil y abrir nuevos mercados son los principales objetivos del Ejecutivo, según trascendió.