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Obrero murió tras descarga eléctrica de 13.200 voltios

Sucedió en una obra en construcción ubicada en Molina Campos y Río Neuquén.

De acuerdo con las primeras pericias policiales, la pluma de un camión hormigonero rozó un cable de media tensión.
 

La imprudencia, la ausencia de controles y la necesidad de trabajar se confabularon una vez más para que un trabajador de la construcción perdiera la vida producto de recibir una descarga de 13.200 voltios. El lamentable incidente ocurrió ayer por la tarde, en una obra ubicada en la intersección de las calles Molina Campos y Río Neuquén de esta ciudad.
A pesar del hecho, los obreros siguieron trabajando porque seguramente querían cobrar el jornal diario, que no debe ser muy superior a los 200 pesos. Fue la imagen paradigmática ayer pasadas las 16 mientras efectivos de la Comisaría Cuarta se encargaron de recoger testimoniales entre los jóvenes albañiles y algunos vecinos que se acercaron hasta el lugar.
De acuerdo al relato de sus compañeros, la víctima, identificada por su apellido como Aquevedo Sagredo, de aproximadamente 46 años, se encontraba asistiendo a los camiones que descargaban el hormigón para hacer las bases de una construcción de dos plantas. Por circunstancias que se desconocen, los responsables de proveer la mezcla de cemento, arena y piedras intentaron una difícil maniobra de atravesar la pluma del camión por entre los cables de teléfonos y el tendido eléctrico. En el sitio, está instalada una línea de media tensión que alimenta al barrio Jorge Newbery.
La acción desplegada hizo que la denominada “pluma” rozara un cable de media tensión y que, de inmediato, una descarga alcanzara al desprevenido Aquevedo. Fue fulminante y el resto de los obreros poco pudo hacer para salvarlo.
En el barrio donde sucedió la tragedia reina la tranquilidad pero ayer se vio alterada por la presencia del patrullero número 2376. Por este motivo, muchos se acercaron a los tres efectivos que desarrollaron sus tareas en el sitio y los consultaron sobre el hecho.
No deja de llamar la atención que la obra no tiene identificación a la vista y se desconoce el nombre del arquitecto y la empresa contratista. Muy cerca de ahí, a unos 20 metros, sobre Río Neuquén, otra casa en construcción tiene el chapón que exhibe los nombres de los encargados del proyecto y dirección de la obra, número de expediente municipal y permiso de obra, más el aval del Colegio de Arquitectos Seccional Cuarta. Nada de esto tiene el sitio donde murió Aquevedo.
Enterado del incidente. se hizo presente en la obra el responsable de la Uocra local, Juan Garrido, quien hizo hincapié en la imprudencia de los choferes del camión hormigonero.