Por lo que se conoció ayer, los vecinos de la toma cuentan con el auxilio técnico del conocido inmobiliario Florentino Soules para valuar la extensión. No es la primera vez que el empresario cumple funciones a petición de ocupantes, ya que una tarea similar efectuó para el Barrio Obrero A. Como en este caso, sus actuales cálculos han considerado el bien como una chacra sin producción, en blanco, fuera de la zona urbanizable, como estaba antes de ser usurpada.