A partir de hoy, los conductores que den positivo en el test de alcoholemia no sólo deberán pagar una multa y sufrir la retención de su carnet, sino que también tendrán que asistir a un taller obligatorio ofrecido por el Grupo Institucional de Alcoholismo (GIA).
La iniciativa se llevará en conjunto con el Municipio y el dictado será los sábados de 15 a 18. Durante los encuentros se tratarán temas como la reglamentación de tránsito y la generación de conciencia. El objetivo principal es problematizar el consumo de alcohol a la hora de manejar, por respeto a sí mismos y a la comunidad.