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Nuevos incidentes en La Nueva Esperanza

El incendio de una vivienda en la toma La Nueva Esperanza, ocurrido el miércoles, fue un episodio más en una larga disputa entre vecinos que ayer sumó un nuevo capítulo. Hubo discusiones y enfrentamientos entre los implicados que buscaban desalojar a sus adversarios. La dueña de la casa quemada afirmó que los episodios tienen relación con el crimen del joven Alejandro Verdugo, que provocó una crisis social en el Anai Mapu y el asentamiento.
La mujer, llamada Valeria, aseguró que ella y su grupo familiar residen en distintos predios de La Nueva Esperanza y que desde hace tiempo son "molestados todo el tiempo porque uno de mis hermanos se junta con los amigos en una esquina. Hay gente en el barrio que cree que todos los chicos tienen que ver con la muerte de Verdugo y fueron sólo dos, que están detenidos".
Aludió a ataques a balazos o piedrazos y denunció que intentan echarlos del barrio sin razón.
Un día antes, las acusaciones por hechos de violencia habían sido efectuadas contra su familia por el hombre que le prendió fuego la casa. Los episodios son reiterados y permanentes en esa zona y muchos de los implicados manifiestan la vinculación de familiares y allegados a Verdugo y sus presuntos homicidas (aún no juzgados), lo que pone de relieve una profunda conflictividad social que no ha sido abordada de manera correcta por las autoridades.
En ese sentido, Valeria, quien prefirió mantener su apellido bajo reserva, denunció que hay inacción "de la Policía y la Justicia, porque hay muchas denuncias y pedidos de intervención y no hacen nada. No se dan cuenta que además de la gente grande que se pelea hay criaturas. Y parece que quieren que nos matemos entre nosotros".