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"No siento que tenga que despegarme de mi viejo"

Federico Hoffman, el hijo de Sergio Denis, se presentará hoy a las 21:30 en el Casino junto a su padre.

La música no fue un mandato, sino una pasión que mamó desde chico. Hijo de Héctor Omar Hoffmann, más conocido como Sergio Denis y de la pianista Mirta Messi, Federico Hoffmann viene realizando un recorrido ecléctico que quizás pueda sintetizarse metafóricamente en su último “Los regalos”, en el que fusiona distintos géneros y valora los distintos vínculos y momentos afectivos que atravesaron su vida.

Precisamente algunas de las canciones de su tercer trabajo discográfico, lanzado a fines del 2016, será parte del show que dará junto a su padre, hoy a las 21:30 en el Casino del Rio Cipolletti.

“Desde el principio tuve claro que no quería ser un músico de un solo instrumento. Siempre supe que quería componer y arreglar mi música y escribir letras”, aseguró Federico quien además de cantante y multiintrumentista es productor y compositor musical de películas como El Estudiante de Santiago Mitre.

Sobre sus comienzos el cantante recordó: “Elegí la música por una cuestión hedonista. De chico ponía los cassettes de Michael Jackson y bailaba”. “Escuchaba Charly García, Barbra Streisand”, añadió sobre sus influencias quien además se inspiró en la labor de su padre y en el folclore de Atahualpa Yupanqui y Eduardo Falú a partir de los álbumes escuchaba su mamá.

A los 13 años, cuando aprendió a tocar el bajo, tuvo su primera banda con los chicos de la escuela. A lo largo del tiempo, pasó por diferentes grupos, como Maldonado y se abrió camino como solista. En paralelo, no dejó de acompañar al autor de “Te quiero tanto” arriba del escenario. “Hace 17 años que venimos girando con el viejo”, contabilizó.

Pese a encarar proyectos en solitario, Federico no busca desmarcarse de Sergio Denis. Al contrario, logró compatibilizar sus diversas facetas y hacer de los shows un encuentro generacional en el que a veces participa su hijo Ceferino de 8 años. “Es muy emocionante para los tres vivir eso”, remarcó.

“No siento que tenga que despegarme de mi viejo. No es fácil llegar a un nivel masivo y hacer lo que uno le gusta. Tomo como un camino propio tocar con él y poder, en el medio de un show conjunto, presentar mis canciones. Es una oportunidad que se me da para poder mostrar lo que estoy haciendo”, sostuvo.

“Siempre traté de tocar lo más posible, de la manera que pudiera y se presentara. A lo mejor se presentan fechas en una galería de arte para 20 personas, hasta un teatro, pasando por fiestas privadas o shows en pueblos que no hubiera ido nunca a tocar sino por mi viejo”, agregó. “Hago música y lo que deseo es poder mostrársela a la mayor cantidad de gente posible”, subrayó.

Lejos de las etiquetas y las clasificaciones, Hoffman prefirió no analizar al público de manera sectorizada. “Para mí es caer en un error pensar que hago música para tal grupo de gente. No tengo ese prejuicio, a lo mejor por todo lo que mamé de chico. Nunca concebí una diferencia entre géneros musicales. En la época de mi viejo un cantante melódico estaba mal visto por el rock. Hoy me parece que la cosa está un poco más fusionada”, consideró.

Multifacético y lleno de proyectos

Mientras se aboca a presentar el disco “Los regalos”, Hoffman ya piensa en la nueva placa que va a sacar a fin de año. Además oficia de productor musical y compone música para películas. Actualmente trabaja para el documental Cenizas del realizador roquense Bruno Stecconi.

En tanto, también destina tiempo a enseñar guitarra lejos de las instituciones y de manera personalizada. “Para mí es muy importante entender las necesidades, inquietudes y la personalidad de quien tenés enfrente y crear un vínculo”, explicó.