Los delincuentes actuaron en forma muy calma y Lidia aclaró que su esposo fue golpeado en el cuerpo, aunque "no fueron violentos". Con el objetivo claro de llevarse dinero en efectivo, lo exigieron en varias oportunidades y la mujer no dudó en indicarles donde guardaban sus ahorros. De esta forma, se pudieron apoderar de $15.000 y una alianza que tenía el hombre.
Los asaltantes no permanecieron más de 10 minutos en el domicilio ubicado sobre calle Primeros Pobladores al 600 y se alejaron en dos vehículos. A las víctimas no les dejó de llamar la atención la vestimenta prolija y lo organizados que fueron a la hora de cometer el ilícito. Lidia se animó a señalar que "no necesitaban robar" porque se fueron en "una camioneta linda, grande".
El hecho se desarrolló el miércoles, en la madrugada, y tuvo la participación de tres personas. Para entrar a la propiedad, forzaron una reja y luego, la puerta del comedor.
En cuanto a las edades, los autores tendrían no más de 25 años y se mostraron "muy serenos", puntualizó Lidia. Sin ocultar su inquietud por un desenlace más dramático ante la suma de dinero ofrecida, manifestó que "sólo teníamos esos pesitos ahorrados, si me pedían más, me muero".
No es el primer ilícito en esa zona de la ciudad y hace cuatro meses hubo un incidente similar.