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No se puede limpiar un tramo del P2 porque tomaron lotes

Varias familias se instalaron en la margen del canal y el Consorcio de Regantes no puede trabajar allí. Si vuelven las supertormentas, volverán las inundaciones.

La seguridad de la ciudad está en serio riesgo. De presentarse lluvias muy intensas, los barrios aledaños a los pluviales y vías de desagote podrían verse nuevamente inundados, como ya aconteció en el pasado. Ocurre que en la actualidad, y vaya a saberse por cuánto tiempo, no se puede limpiar el tramo final del canal P2, responsable de la evacuación de la mayor parte de las precipitaciones que caen en Cipolletti.

En el Consorcio de Regantes, que colabora con el Municipio en el mantenimiento de los cauces de desagüe, no pueden hoy hacer nada. Es que, desde el año pasado, los habitantes de los barrios ubicados desde Puente de Madera al sur han vuelto a ocupar las riberas del canal, y las máquinas no pueden acercarse para concretar las tareas.

El titular de la organización, Eduardo Artero, manifestó que hay una extensa longitud de la traza en la que no es posible concretar limpieza alguna. En esta época, además de desechos de todo tipo que son arrastrados por las aguas, el principal problema es la acumulación de vegetación acuática, principalmente la especie conocida como lama, que impide la normal circulación de las aguas.

“El año pasado sólo quedó una parte muy menor por limpiar, pero ahora se ha multiplicado demasiado lo que está fuera de nuestro alcance”, enfatizó.

El inconveniente está centrado en la ocupación por construcciones y emprendimientos de los vecinos del camino de sirga, que debe contar con entre 12 y 15 metros de ancho para que puedan desplazarse sin dificultades maquinarias y trabajadores.

Desde 2016 a la fecha, han proliferado los gallineros, los criaderos de chanchos, las letrinas, las quintas, los depósitos de diferentes cosas, entre otras instalaciones de uso familiar. Según Artero, algunos de los que han avanzado sobre el P2 son personas que han recibido recientemente los títulos de propiedad por los lugares donde viven.

Como ahora no se puede extraer la lama, si llueve el pelo de agua del canal tenderá a subir. Con fuertes precipitaciones, se crearía un remanso que frenaría el drenaje de los desagües secundarios, que terminarían por desbordar e inundar indefectiblemente los alrededores. Se puede estar gestando así un nuevo desastre para la ciudad.

Cifras

2 veces al año deben ser limpiados los desagües.

Es lo mínimo para asegurarse de que el escurrimiento de las precipitaciones se efectúe con menor riesgo para la comunidad.

2000 metros del tramo final del P2 están sin mantenimiento.

La maquinaria del Consorcio de Regantes no puede acceder a ese tramo por la apropiación de la orilla por muchos vecinos.