Al igual que en otros atracos, los delincuentes dejaron en claro sus intenciones y amartillaron las armas. “Los dos estaban armados y las cargaron como para disparar”, indicó una de las víctimas.
Los autores del asalto se movilizaban en una moto Honda, modelo Falcon, que no contaba con patente. Para no demorarse, habrían trabajado en el encendido y se podían advertir dos cables sueltos para hacer contacto inmediato.
Tras apropiarse del botín, los delincuentes abandonaron la expendedora de bandera nacional y fueron despedidos con “un baldazo”, que no llegó a impactarlos.
Alerta
El asalto se desarrolló el martes por la noche y más allá de que pasaron cerca efectivos policiales en moto, sólo se pudo alertar a las fuerzas de seguridad luego de un llamado telefónico. Precisamente, distintas seccionales tomaron conocimiento de lo sucedido y en la zona de Puente 83 los delincuentes se cruzaron con un agente del COER, que regresaba de General Roca. De acuerdo a fuentes policiales, los motochorros quisieron evitar al uniformado y abandonaron el arma de fuego, junto al vehículo de dos ruedas.
El hecho sufrido por los empleados de la YPF de Alem se suma a una ola delictiva que alcanzó en las últimas semanas a la Esso ubicada en la intersección de las rutas nacionales 22 y 151, y la Petrobras, de Toschi y Tres Arroyos. El modus operandi es muy similar, con golpes nocturnos, protagonizados por dos o más personas. En el caso de la estación de servicio de bandera brasilera, fue desvalijada en tres oportunidades.