Por otra parte, los presidiarios reiteraron su reclamo de una asistencia médica en el penal y aseguraron que frente a un dolor de muelas tienen que arreglárselas con “un ibuprofeno”.
Estas situaciones, recalcó uno de los internos, generan un gran malestar y no descartó posibles motines o protestas carcelarias. Asimismo, denunció que hombres con penas de reclusión perpetua son beneficiados con talleres y salidas permanentes al patio. “Viven afuera”, se quejó un preso.
Tampoco hay mucho conformismo con las respuestas brindadas por el Poder Judicial local y los funcionarios que deben atender sus solicitudes. “Si realizás una denuncia, quedás marcado”, indicó un preso, que prefirió mantenerse en el anonimato para no ser víctima de posibles represalias.
Los presos quejosos señalaron que querían hacer público su malestar para obtener alguna respuesta.