Los dos jóvenes que fueron detenidos la semana pasada en una serie de allanamientos que ordenó el juez Gustavo Herrera para esclarecer un par de balaceras ocurridas en el barrio Anai Mapu, fueron liberados el lunes.
El magistrado les otorgó la excarcelación ya que restarían reunir pruebas y testimonios para vincularlos con uno de los ataques en los que dispararon contra una de las víctimas, quien hasta ayer permanecía en grave estado.
Los sospechosos fueron sindicados por el restante damnificado. En este caso, el menor fue herido con una tumbera y recibió una perdigonada que le produjo unas 27 heridas aunque ninguna revestía gravedad. El menor declaró a través de una Cámara Gesell. Fuentes allegadas a la investigación informaron que el adolescente aseguró que fueron tres personas las que fueron hasta su casa y que quien le disparó era un conocido del barrio. Fue así que se pudo establecer que uno de los sospechosos detenidos habría sido el autor del disparo.
Pese a que este hecho habría quedado esclarecido no se pudo asegurar que estos mismos jóvenes fueron las personas que le dispararon en la cabeza a otro menor, de 16 años, quien se trasladaba en una camioneta con su padre. Ese episodio resultó de mayor gravedad por la herida que sufrió la víctima.
Entre los hechos existieron pocos minutos de diferencia y según declaró el menor que recibió la perdigonada salió de su casa tras haber escuchado un disparo. Los investigadores presumen que se trataría de los mismos agresores pero las pruebas y los testimonios obtenidos hasta el momento no ayudaron a sostener su hipótesis.
Los ataques ocurrieron la madrugada del miércoles pasado. Primero fue baleado quien viajaba en camioneta por calle Cobián. E instantes más tarde, el adolescente que salió a la vereda a ver qué había ocurrido.