El incidente ocurrió el domingo, a las 18, cuando los jóvenes desarrollaban su rutina habitual de ensayos en el baldío de Alem y Kennedy. Su presencia no resulta extraña porque desde hace varios meses se reúnen en ese sitio y tienen un permiso municipal para desarrollar su música. Además, aseguraron, son muy respetuosos y se limitan a un horario que va de las 18 a las 20:30. El resto de los días ensayan en un salón cerrado.
Pero la convivencia no parece ser el fuerte del vecino del domingo, que sería un comerciante y decidió poner fin a la música de los tambores con otro tambor: el de su revólver, presumiblemente calibre 22.
Amenazas de muerte
A los peligrosos disparos del hombre se sumó su esposa, que no dudó en insultar y hasta amenazar de muerte a los atribulados jóvenes. Apenas llegó la Policía, las víctimas del ataque a balazos contaron lo sucedido y el hombre armado se limitó a señalar que contaba con el permiso para portar revólveres, destacaron las fuentes.
Por la agresión, los músicos se encargaron de hacer una denuncia en la Comisaría 24 y esta semana se presentarían ante fiscalía para ampliar la exposición policial.
Melisa resaltó que hubo amenazas y advertencias: “Básicamente, nos dijo que nos iba a liquidar uno por uno”. En primer término, el vecino efectuó una serie de disparos desde su casa y luego salió a la vereda para continuar con amenazas verbales.
Sobre la actuación de las fuerzas de seguridad, la joven destacó que “lo llevaron (al vecino) a la comisaría” y que después se presentaron ellos para efectuar la correspondiente denuncia por los disparos y las amenazas.