El paisaje mostró a familias y grupos de amigos compartir charlas e interminables rondas de mates, mientras otros optaron por leer, jugar al tejo, la paleta o un picadito de fútbol, ya que la marea baja permitió que perduraran espacios amplios. El escenario se prestó también para realizar las acostumbradas caminatas a la orilla del océano, que por el viento del sur regaló un verdadero espectáculo con su oleaje intenso.
Algunos se animaron incluso a zambullirse en el agua encrespada, aunque fueron los menos.
Además, alrededor de las 17 comenzó a caer una fina llovizna que se incrementó con el correr de los minutos, por lo que los estoicos veraneantes se vieron obligados a retirarse.
Frente a la postal desolada, se contrapuso el intenso movimiento que se registró en la zona comercial. Sobre todo la calle peatonal Viedma lució abarrotada de gente, para satisfacción de los responsables de los locales que ven en estos casos la posibilidad de mejorar las ventas.
Como sucede habitualmente cuando el tiempo se descompone, una gran cantidad de visitantes se trasladó a San Antonio Oeste y sitios como el muelle de pescadores, el cementerio de barcos y el barrio Ferroviario tuvieron mucho público. Lo mismo que los restaurantes y confiterías.
Esperanzados
Operadores turísticos y autoridades municipales habían sembrado la esperanza de que en este fin de semana largo, por los feriados de carnaval, se alcanzaría el 90 por ciento de ocupación, el máximo de esta temporada, que, según distintas opiniones, es la más floja de los últimos años.
La mejora ahora está en dudas por el azote climático, pues se teme que aquellos que pensaban viajar sin reservas -que estaban incluidos en las estimaciones- no lo hagan luego de leer los informes meteorológicos.
De todos modos hay optimismo, pues aunque para hoy y mañana el Servicio Meteorológico Nacional pronostica cielo nublado y clima inestable, el lunes y martes se despejaría y se elevaría la temperatura.
Cumple 40 años la feria de artesanos
La feria de artesanos Víctor Menjoulou de Las Grutas, uno de los paseos históricos del balneario, cumple 40 años, y el Municipio organizó un festejo este fin de semana con espectáculos y la distinción de antiguos puesteros. Precisamente la celebración comenzará hoy con entrega de una mención especial a Ramón Morales, uno de los creadores del predio y con 36 años de participación ininterrumpida. También se recordará a Lía Mares, ya fallecida, quien contribuyó a forjar el espacio.
Además de los homenajes habrá números de malabares, teatro de títeres y música a la gorra, en lugares espontáneos. Cada tanto se sortearán artesanías donadas por los mismos manualistas. El cierre está programado para el lunes con el tradicional brindis, y una gran zapada de tambores a la que se pueden sumar trayendo su instrumento.
La feria grutense cuenta con cerca de 130 puestos, con productores locales y de otras partes del país.