Según explicó el secretario de Servicios Públicos del Municipio, Jorge Ulovec, cuando asumió la nueva gestión en la ciudad tuvieron que reponer todos los tachos de basura en la plaza San Martín luego de las refacciones que se hicieron con tambores cortados a la mitad. También se repusieron en otros espacios verdes, pero no así en la vía pública.
El funcionario afirmó que por el momento no van a disponer del presupuesto de Servicios Públicos para instalar cestos de basura en la calle porque la ciudadanía deberá primero modificar algunas pautas culturales a través de la educación, ya que cada vez que se han instalado este tipo de artefactos los rompen, prenden fuego y hasta los roban.
"Lo que pasa con los tachos de basura es un problema cultural que se debe solucionar con educación.
Poder comprar, instalar y mantener estos artefactos le cuesta mucho dinero al Municipio y deben ser cuidados por todos los vecinos para que duren", cuestionó Ulovec.
Preocupa la basura
A su vez, agregó que el Gobierno local está trabajando arduamente en lo que implica el cuidado del medioambiente y por eso se espera en los próximos meses que se pueda llegar a un acuerdo interprovincial con Neuquén para trabajar en conjunto con el tratamiento de los desechos domiciliarios.
"La idea es poder construir la planta de transferencia, que se estima que costará entre 10 y 12 millones de pesos", detalló Ulovec.
Agregó que si el proyecto avanza como tienen previsto, entre junio y agosto se podría comenzar a implementar de forma progresiva en algunos barrios cipoleños la separación de los residuos.