Desde el jueves por la noche, la guardia del hospital Pedro Moguillansky volvió a ocuparse por completo con pacientes de COVID-19 que ingresaron complicados y requirieron asistencia respiratoria mecánica. Dos o tres tuvieron que ser intubados, mientras que otro, de 47 años, fue asistido con un casco para ventilación no invasiva.
La ocupación de camas es dinámica, pero hasta ayer por la tarde el panorama fue el mismo, seguían alojados en la guardia, con cuidados intensivos, mientras se buscaban camas de terapias en el Alto Valle. Se hicieron dos derivaciones fuera de la provincia, una de un neuquino a Plottier y otra a Neuquén. Ayer se evaluaba la posibilidad de trasladar a otro paciente hasta Viedma.
Para el personal de Salud ha sido una semana de muchísimo trabajo, con un aumento en la cantidad de casos de COVID-19 que complica la capacidad de respuesta. “No hay sistema que aguante con la demanda que tenemos; y no sé hasta cuándo vamos a seguir en esta situación”, sostuvo la directora del hospital, Claudia Muñoz.
En diálogo con LM Cipolletti, aclaró que, pese a todas las dificultades, el hospital está dando respuesta. Incluso, comentó que se dio el caso de un paciente sin cobertura social, domiciliado en Neuquén, que vino a Cipolletti porque allí le negaron la asistencia.
“Fue muy engorrosa esta situación. Para repatriarlo, tuvimos que golpear muchas puertas; y después de 48 horas, con mucha insistencia, lo pudimos derivar a Plottier”, contó Muñoz.
“La burocracia que tenemos con las obras sociales es de terror, sobre todo con las que ofrecen cobertura nacional. Lo que es salud pública se agiliza mucho más rápido, el paciente sin cobertura es más dinámico. Además, hay servicios privados que directamente se desentienden del paciente y derivan al hospital. Después, las familias llaman desesperadas y el hospital responde, a veces con demora, que no es lo ideal, pero responde”, sostuvo Muñoz.
La directora del hospital cipoleño, Claudia Muñoz, aseveró que ayer el centro asistencial estaba completo en las 15 camas de terapia intensiva y las tres que reservaron para brindar el mismo cuidado en los ingresos críticos que se dan por guardia. “Hace un mes que venimos con muchísima demanda y esa es la postal de la falta de conciencia de muchas personas. No todas, pero sí muchas”, advirtió.