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No hay detenidos por tiroteos del Mapu

El único sospechoso que fue apresado tras las balaceras del jueves fue liberado por orden judicial. La Policía habría identificado a los demás involucrados, aunque aún no fueron capturados.

El hombre que fue detenido en el barrio Anai Mapu, tras haber intentado balear a la Policía quedó en libertad por disposición de la Justicia. Así, ya no quedan personas tras las rejas por los violentos enfrentamientos del jueves a la madrugada.
Al sospechoso se le secuestró un revólver calibre 38, con el que quiso atacar a los agentes de la Subcomisaría 81 cuando se retiraban de un procedimiento. Se lo acusa del delito de portación de arma civil sin la debida autorización.
A pocas horas de haber sido apresado, el hombre de 50 años fue liberado a pesar de ser conocido en el sector por haber estado involucrado en reiterados hechos delictivos.
Por otro lado, aún no fueron capturadas las personas identificadas durante la seguidilla de balaceras que volvieron a alterar la paz en el Mapu. Se trata del joven que habría baleado una vivienda y la mujer que le dio protección y dañó un móvil policial para evitar que fuese capturado.
La madrugada que se produjeron dos enfrentamientos entre bandas antagónicas, el sospechoso intentó atacar a un grupo de efectivos que regresaba a la subcomisaría. Los agentes iban a bordo de dos móviles cuando vieron que el hombre actuaba como si tuviera un arma de fuego. Ante las sospechas se acercaron y apenas se bajaron de los autos, el hombre sacó el revólver de uno de los bolsillos de su pantalón. No alcanzó a disparar ya que los policías pudieron reducirlo y sacarle el arma. Luego se supo que estaba cargada. Se desconocen los motivos por los que habría intentado dispararles.
Los enfrentamientos se desataron cuando un joven disparó hacia una vivienda de calle Valcheta. Cuando vio que se acercaba un móvil huyó hacia la casa de conocidos y tiró la escopeta calibre 22. Sus amigos, para evitar la detención, salieron del domicilio y apedrearon a los efectivos. Producto de las agresiones, un móvil sufrió serios daños.
Los policías creyeron que la violencia había cesado en el barrio cuando fueron alertados que una banda había baleado otras dos casas. Gran sorpresa se llevaron cuando descubrieron que se trataba del domicilio del presunto tirador y de la casa de una mujer, que fue sindicada como quien destrozó la luneta de un móvil policial. Ambos están identificados pero no fueron detenidos. También se tendrían certezas de quiénes los habrían atacado a ellos.
Pese a que ninguno de los agresores se encontraba tras las rejas no se descarta que en el transcurso de la semana se realicen allanamientos para dar con ellos y las armas que utilizaron. Los hechos son investigados por los Juzgados de Instrucción 2, a cargo de Sonia Martín, y 4, conducido por Santiago Márquez Gauna.